[one_half padding=”0 10px 0 0px”] Esperanzas Todo en la vida material ha cambiado prodigiosamente. En la vida social, el obrero esclavo del salario, existe todavía para alimentar, recrear y conservar a una casta de hombres que tiene de su parte la supremacía del dinero. Para el resto de los humanos que no pertenecen a esa casta, la civilización es abstracta, ideal, no traducida en hechos; el progreso una engañosa ilusión con cuya conquista se pavonean los servidores privilegiados del tercer estado enriquecido. El pueblo carece de todo; carece primeramente de pan. Civilización, progreso, ciencia, arte, e industria, no son para […]
[one_third padding=”0 10px 0 0px”] Antecedentes Las ideas anarquistas I.—Datos inexactos Crítica incongruente del anarquismo Anarquismo inconsciente II.—Significación filosófica del anarquismo Significación práctica del anarquismo Conclusión sobre el anarquismo III.—Criminalidad dalos anarquistas Justificación de los anarquistas Paliativos inútiles El tipo del criminal nato [/one_third][two_third_last padding=”0 0px 0 10px”] [TOP] LOMBROSO Y LOS ANARQUISTAS Refutación por R. Mella. BARCELONA Ciencia Social, editores; Asalto, 45, entresuelo De venta en todas las librerías 1896 Antecedentes Confieso que sentí verdadera ansiedad por conocer el libro de César Lombroso, que lleva por título Los Anarquistas. La resonancia adquirida, entre iniciados y profanos, por las […]
[one_third padding=”0 10px 0 0px”] NAVIGATION [/one_third][two_third_last padding=”0 0px 0 10px”] [TOP] La ley del número I. Superstición y superchería del sufragio A la gran superstición política del derecho divino de los reyes, dice Spencer, ha sucedido la gran superstición política del derecho divino de los parlamentos. «El óleo santo —añade— parece haber pasado inadvertidamente de la cabeza de uno a las cabezas de muchos, consagrándolos a ellos y a sus derechos». Examinemos esta gran superstición que ha inspirado al primero de los filósofos positivistas tan elocuentes palabras. El origen de los parlamentos, ya se trate de países monárquicos, ya […]